Hace poco leí una historia muy bonita en el libro la Fuerza frente al poder de David R. Hawkins. Dice así:
Había un señor que estaba muy enfadado. En realidad era algo muy superior a un enfado. Era un profundo rencor hacia el mundo y hacia todas las cosas.
Era tan grande el rencor que había ido acumulando un pequeño arsenal: algunas pistolas, metralletas, bombas caseras…
En Estados Unidos donde si no…
Contenido para suscriptores
